Un poquito de Sevilla

En Sevilla nunca sabes lo que te vas a cruzar a la vuelta de la esquina.

Silencio absoluto, terrazas llenas de gente riendo. Naranjos al sol, callejones oscuros. Edificios modernos, ropa tendida en las azoteas. Un día cualquiera, el mejor día de tu vida.

Puede que sea por sus gambitas frescas, por el cachondeo que se respira en cada barra, por su riqueza histórica que te atrapa en un parpadeo, por su luz, por sus patios, por la Giralda que desafía a toda la ciudad, por sus cubos llenos de servilletas, por Triana, por los paseos al lado del río.

En definitiva, porque Sevilla sigue sus propias reglas. Y eso nos encanta.

 

 

 

 * Fotos de Holasoylucia